Destacat|

Carnaval 2012 // Transport escolar // Plens municipals // Resum any 2011 // Inauguració Mas Bertran // Actes de la Marató de TV3

| www.elmartinet.cat

IV Romería a Montserrat desde St. Martí Sarroca (18 Octubre 2.008)

Este año se ha celebrado la cuarta edición de la marcha y la novedad más importante ha sido el cambio de horario; se ha abandonado la tradición del horario nocturno y se ha hecho la mayor parte del trayecto con luz diurna, aunque este año con una muy escasa presencia del sol y acompañados por una fina lluvia durante las primeras horas del recorrido. Recuerdo de aquella difícil primera romería, en la que el agua nos persiguió de forma mucho mas constante y agresiva.

Entiendo que es un acierto el hecho de celebrar la caminada a plena luz del día. No existe la fatiga adicional que implica tener que prestar constante atención al terreno que se pisa y por si fuera poco con escasa luz. Además, por la noche no es posible distraerse mirando el paisaje y resulta imposible identificar las urbanizaciones y las poblaciones próximas a los lugares por los que se pasa. En resumen se gastan más energías y la fatiga aparece antes.

También opino que, más adelante, de vez en cuando, se podría programar una romería nocturna aunque nada más fuese para rememorar “viejos” tiempos. Naturalmente habría que tener en cuenta que para los veteranos que hicieron las primeras, los años no habrán pasado en balde.

La puntualidad en la salida, muy aceptable, no hubo retrasos a pesar de la brusca madrugada (las 6:00) especialmente para los que procedían de otras localidades. Una vez tomada la consabida foto de “familia”  con todos los componentes de la expedición se inició la marcha sin dejar de mirar con cierto y fundado recelo, todavía de noche, el cielo nublado.

En efecto, a los pocos minutos de caminar, cuando había transcurrido no más de un par de Km. hubo que recurrir a los medios de protección acuosa y cada cual se protegió con la prenda que llevaba en la mochila. El agua se presentaba con intermitencia, de forma discontinua por lo que la prenda de plástico se convirtió en un “quita y pon”  tan permanente como incómoda.

Pasando por Font Minella, Vilobí, Castell de Grabuac, Les Casetes y Sabanell se llegó al Pla del Penedès  a unos 12 Km. de la salida. Allí se pudo apreciar y disfrutar de una de las ventajas importantes de las marchas diurnas, los avituallamientos sin la luz de las linternas.

¡Qué diferencia entre el que hubo esta vez en el Pla y los que ocurrieron en el mismo lugar en ocasiones anteriores! Este año todo un lujo, en las instalaciones del centro cívico y lleno de comodidades o mejor dicho con ausencia de las incomodidades que se tuvieron que soportar en años anteriores en la explanada que hay junto al  cementerio.

El grupo continuó en dirección a Torrelavit (Km. 16,5 y algo más según las precisas medidas de algún GPS) y se llegó a St. Jaume Sesoliveres (Km. 22 o 23 del recorrido). Nuevo avituallamiento. Como todos, bueno y acorde con lo esperado para una marcha de estas características.

Por el momento, no ocurrió ninguna novedad digna de mención, la lluvia casi había desaparecido y los impermeables apenas se utilizaban.

Se acercaba la hora de comer, lo cual ocurría en Can Claramunt (Km. 28 del recorrido) y ante la brisa moderada pero fría y desagradable que soplaba, se decidió buscar un lugar más idóneo para comer que el inicialmente previsto. Un acierto y aunque sentados en el suelo al menos a cubierto de las inclemencias atmosféricas.

Breve descanso y de nuevo en marcha hacia Hostalets de Pierola. Allí, una vez cotejada la existencia de los carromatos del circo y de la feria ambulante que invernan a la entrada de la población y que significan un hito en la marcha, detectada el primer año y todos los demás sin faltar ninguno (con renovados medios de transporte) se termina lo “normal” y llega lo difícil, la segunda parte de la marcha.

Es preciso explicar muy bien a los futuros participantes que en ese punto empieza una parte de la Romería que no tiene nada que ver con todo lo anterior y para la que hay que estar bien preparado.

Hasta aquí todo ha sido casi llano y el que más y el que menos llega con cierta reserva de energías, pero quien participa por primera vez no se imagina lo que le queda por delante.

El panorama cambia radicalmente. Nada más salir de esta localidad hay que bajar y ¡subir! cuatro barrancos sin apenas descanso entre ellos. Por último está el quinto, el más largo y el último que también hay que bajar primero y “subir”  después conocido en el argot con el nombre del “Matamatxos”. 

Esto no es todo, aún queda la subida a Collbató que, en algunos tramos, hace “juego” con las subidas que se acaban de coronar.

La parada, el descanso y el avituallamiento de Collbató permiten reponer fuerzas en lo posible, teniendo en cuenta que se llega en el Km 38.

 Las expresiones y los comentarios que se oyen mirando hacia el aspecto de muralla que tiene la montaña que se tiene delante, son de todo tipo menos alegres. 

Aquí empieza el último tramo de la peculiar segunda parte de la Romería. Aproximación hasta el pie de la montaña de Montserrat pensando de donde sacar unas fuerzas de las que ya nadie sabe donde buscar.

Este año, para “añadir” dificultad al proyecto, se propone y se acepta sin ninguna opinión en contra  sin reservas, intentar la subida por la  ”drecera” de Fra Garí. Pocos de los asistentes saben que, dado lo fuerte y rocoso de la pendiente, se requiere la utilización de las manos en una buena parte de su recorrido.

Se constata en seguida tal suposición. Además se acepta que el grupo se desmiembre y que cada uno realice la subida a su ritmo. Hay dificultades de todo tipo y a la hora de llegar al  Monasterio la diferencia de tiempo entre los primeros y los últimos es considerable.

La idea de utilizar esta variante es acertada porque acorta el trayecto, pero hay que ofrecer y aconsejar, a determinados componentes de la expedición con las facultades ya mermadas por el esfuerzo realizado, que utilicen el camino tradicional, el normal, que tampoco es ninguna broma. De esa manera se evitarán dificultades adicionales y probablemente el grupo llegará menos disperso.

Al final, todos juntos y después de algo más de doce horas, ya oscurecido, se festeja con cava y coca el feliz término de la cuarta romería.

El viaje de vuelta en autobús de lo más silencioso y somnoliento. Al bajar del autocar, ya en frío, llegan las lamentaciones del cansancio.

El próximo año será, sin duda, la quinta edición. Es de esperar que la participación vaya en aumento, que se incorporen participantes de años anteriores que no han repetido y que lo podamos contar.

Hasta entonces.

El Martinet, Associació d'Informació i Divulgació Cultural de Sant Martí Sarroca